Por redacción Argentina Produce
Mariana Contartessi: Bienvenidos a un nuevo episodio de ADN Industrial, en este ciclo de entrevistas de Argentina produce. Estamos con Pedro Papasidero, ¿cómo estás, Pedro? Bienvenido.
Pedro Papasidero: Bien, bien.
MC: En cada episodio, yo siempre digo, cada uno se presenta mejor que cuando alguien te presenta. Contanos, ¿quién sos?
PP: Soy presidente de CAFHIN, que es la Cámara de Fabricantes de Instrumentos de Medición, Herramientas, Moldes, y Matrices. Pertenezco al comité de presidencia de ADIMRA y represento a ADIMRA en el INTI, también pertenezco a la comisión de líneas de capital.
MC: ¿Cómo es que ingresas en el sector metalúrgico?
PP: Uy, se remonta a mi niñez. Tenía diez años y trabajaba, cuando salí del colegio, trabajaba con un tío que tenía una matricería. Y ya de chiquito, me gustaban los fierros. Pero, ¿a qué me llegó a los fierros? Cerca de casa tenía dos vecinos, uno tenía un Citroën y otro tenía un Ford Falcon. Y yo ya con ocho años, preparé un día el Citroën y dije, disculpe, señor, ¿usted a qué se dedica? Dice, yo soy abogado, me dice, soy abogado. Y después, en otra oportunidad, le pregunto al del Falcon, señor, ¿y usted qué hace? ¿De qué trabaja? Yo tenía ocho años, yo soy tornero, me dice. Entonces, yo dije “quiero tener un Falcon, quiero hacer tornillos” y ahí me quedé para ir a la metalmecánica. O sea que la metalmecánica llega por el amor. Es por interés de tener un cochazo. De tener un cochazo.
MC: ¿Lo lograste? ¿Tuviste el Falcon?
PP: No, no, no, no fue inmediato, yo tenía 8 años. A los 10, empecé a trabajar con mi tío y luego estudié industrial, me recibí, entré en ingeniería con 18 años, adelanté la carrera para que después el servicio militar no me la cortara. Pude hacer el servicio militar con 18 y después, ingeniería, no pude terminar la carrera por la situación del país y porque tenía que trabajar.
Tuve que salir a trabajar y ahí nomás, con 19 años, entré a trabajar en una empresa de matricería. Con la gran suerte que, al poco tiempo, me envían a estudiar a Suiza y fui a Suiza por seis meses; estuve por un mes y me quedé seis. Vine con un número de experiencias tan grandes. Eso es la empresa que pagó todo para que vayas a estudiar a Suiza.
MC: Qué importante es la capacitación en las empresas, ¿no?
PP: Era otro mundo, era otro mundo. Yo estaba en una empresa donde no existía la obligatoriedad de cumplir un horario estudiando. Pero sí tenía que cumplir objetivos, la gente tendría que cumplir objetivos. Es a las 7 de la mañana, a las 10 de la mañana, pero el objetivo que te habían encomendado tenía que terminarse el 22 de tal mes, tenía que terminarse.
MC: ¿Vos crees que ese esquema que se perdió es mejor que el actual de cumplir un horario que tal vez el objetivo?
PP: Trabajé 24 años en esa empresa. Y un buen día decidí emprender camino solo. Con un compañero de esa misma empresa, formamos la nuestra y ya en mi empresa traté de incorporar situaciones que había visto en Suiza, como hicieron conmigo cuando fui a estudiar a Europa. Yo envíe gente de mi empresa a estudiar a Europa y cuando venían con el título se iban a trabajar a otro lado…
MC: Sabes que lo hablé con otros pares tuyos y decían esto de la Pyme forma y después las grandes empresas te lo llevan.
PP: En un viaje que hice a Estados Unidos a estudiar, quise averiguar cómo era el tema en este país, y ahí las empresas cuando mandan el personal a estudiar les hacen firmar un contrato que por X tiempo depende el curso y la inversión que hayan hecho en ese personal no se puede retirar de la empresa, y si se retiran de la empresa, la empresa que los contrata tiene que pagar X cantidad de dinero para compensar la inversión monetaria de la empresa que lo capacitó. Aquí no pude lograr que siquiera se piense en analizar ese tema. No había manera, diez de mis empleados que vinieron con el diploma de poder hacer cursos de programación y demás, a la semana estaban trabajando en otro lado, porque tampoco te dan el tiempo de que yo pueda compensar monetariamente el producto de su experiencia en tu empresa, o sea... Eh, yo te pago diez, te dan once en otro lado y se fueron a trabajar a otro lado.
MC: Y ¿qué aprendizaje te deja eso? Porque vos trataste de buscar una alternativa que es yo invertí en tu capacitación, al menos estos 6 meses, un año, o buscar recuperar esa inversión. ¿Qué aprendizaje y no lo lograste?
PP: No, no lo pude lograr, y para que la empresa no parezca esa huida del personal, contraté los servicios afuera, y todo lo que no podía brindar esa gente que no podía estudiar, no tenerla más en la empresa, contraté los servicios afuera. Fíjate que, en ese momento, teníamos toda la visita de software legal, teníamos 16 puestos de programación y por mi manera de ser, tal vez media tonta, para lo que realmente debe ser, yo quise tener todo legal, yo tenía todos los sistemas legales, los sistemas operativos, todo absolutamente legal, y creo que fui uno de los pocos tontos que recibió el certificado de software legal de empresa libre de software.
MC: Hiciste lo que había que hacer
PP: Y después no lo pude usar porque toda esa gente se fue. Y ese servicio de programación, o de ingeniería, que yo iba a hacer en la empresa, lo terminé comprando afuera.
MC: En este proceso, y el camino, dentro del sector metalmecánico, encontraste que tus orígenes, y tu propio apellido…
PP: Ese es algo…. ese viaje que hice a Suiza, en mitad de viaje, me tomé el tiempito a visitar a mi abuela en Italia, que tenía 95 años en ese momento, no la conocía. Y ahí, charlando con mi prima, me pregunta si yo conocía y qué significaba mi apellido Papasidero: viene del griego, papa, padre, sidero, Siderurgia.
MC: No, me estás cargando.
PP: ¡Tengo la piel de gallina! Parece que, a partir de ahí, me quería un poco más. Padre de la siderúrgica, padre de hierro, padre de acero, es un apellido de origen griego, y significa, padre de la siderúrgica.
MC: Tu destino estaba marcado, en, fíjate, una empresa, aprendiste, te capacitaste, armaste tu propia empresa, y, ¿cuándo fue el momento que decidiste empezar un paso más, a comprometerte con tus padres, ingresar a la gremial?
PP: Como yo representaba a la empresa donde trabajaba, en relación de dependencia, incursionaba en CAFIM que es la cámara que nos representaba, y ya, cuando tuve mi empresa, más activamente participaba, porque entiendo que la unión hace la fuerza, entonces, en un país donde cada 4 años, cambian todas las condiciones de toda índole tenemos que estar unidos para tratar de salir adelante, ¿no?
MC: ¿Cómo fue que llegaste? ¿Alguien te llevó? ¿Te enteraste? ¿Te tuviste el entiendo? ¿Cómo?
PP: Yo, con la empresa donde trabajaba, me pidieron, si podía ir a las reuniones, porque ellos no tenían el tiempo. Ahí me retiro como gerente comercial pero mi fuerte era la ingeniería. Siempre dije que no hay mejor vendedor que aquel que sabe fabricar lo que está vendiendo, entonces ahí empecé a manejar la parte gremial, dentro de la firma.
MC: ¿Con qué desafíos te encontraste? Porque hay mucho prejuicio sobre aquellos industriales metalúrgicos, desde cualquier rubro, que tienen el prurito de si ingresan a una cámara, le relegan tiempo para la empresa, pero también pareciera que se sindicalizaran, y ahí se mezcla todo.
PP: Y quien no conoce de qué se trata lo que hay en una cámara, comenta que vas a ir a beneficio propio, a beneficio personal; y te aseguro, no sé si me encontré con gente luchadora, y que todo lo que se plantea en la cámara siempre es en beneficio del sector, entonces tenés que hacer oídos sordos, de aquellos que dicen que es un sindicato de unos pocos para beneficio de ellos.
MC: Pedro, contanos, ¿cuál es hoy la problemática que atraviesa su sector? Estamos en un contexto bastante particular, otra vez, ¿no? De la Argentina, ya se ha vivido, pero...
PP: Pensá que mi empresa de matricería llegó a fabricar para Toyota en un contrato muy grande. Nosotros en aquel momento hacíamos 27 piezas para la Hilux, tanto plástico como de chapa. O sea que estábamos preparados con la última tecnología, y para que los japoneses te aprueben como proveedor, te aseguro que tenés que estar realmente bien preparado, y tenés que demostrarle capacidad. Capacidad, seriedad, y ellos viven en tu empresa, controlando todo lo que haces, y tuvimos el honor de que el presidente de Toyota, nos visitó para felicitarnos por los trabajos que habíamos realizado, y antes de retirarse, te pone la mano en el hombro y te dice: me garantiza asistencia técnica por diez años, no firmamos contrato, de palabra, y decirle que sí al presidente de Toyota, es... O sea que llegamos a ser muy importantes.
Hoy en día, y vamos a hablar en lo general, más que la empresa, el sector todo está atravesando situaciones muy difíciles y algunos están cerrando. Tenemos la materia prima muy cara, los costos laborales caros, y sin dejar de reconocer que tampoco lo que están cobrando les alcanza para vivir dignamente; impuestos distorsivos que no deberían existir, y se nos pide que compitamos, y yo les digo, y vivo en reuniones con funcionarios, donde les digo que podemos competir de igual a igual, pero no tenemos cómo competir, ya arrancamos mal con la materia.
Un cliente me acaba de confirmar que el herramental que yo había utilizado en 90 mil dólares, acaba de comprar en China por 24 mil dólares... Dos moldes que pesan en total unos 5 mil kilos, El acero para hacer esos moldes cuesta promedio 5, 6 dólares el kilo: 5 mil kilos, tengo 25 mil dólares de materia prima, y los chinos le van a colocar en 23 mil los dos moldes, yo tardo cinco meses, y los chinos, 60 días.
Mc: Ah, ¿qué es más peligroso, o realmente que se debería regular más, a China o a Brasil?
P.P: A China. Con Brasil de hecho, tuvimos a Brasil como uno de los principales clientes durante muchos años.
MC: Brasil hay que mirarlo más, más que aliados, sobre todo más que...
PP: En el rubro nuestro de moldes a China; en otros rubros puede ser Brasil, pero en rubro de matricería, China. China y viene apuntando también atrás Corea y más adelante en máquinas, India. En la cámara tenemos muchos sectores, pero todos estamos con problemas, todos los sectores.
MC: Ellos vienen como no sé si la palabra es romper el mercado, pero te deja con muy pocas chances de competitividad.
PP: Pero son sus valores, ellos tienen la oportunidad de entrar en este mercado porque se lo permitimos, cuando otros países están poniendo grandes impuestos para proteger su mano de obra. Aquí nos olvidamos de la mano de obra, y si seguimos así, por más barato que venga todo, nuestra gente al no tener trabajo no lo va a poder comprar, por más barato que esté. Es algo infantil lo que estoy comentando, pero yo quisiera que algún funcionario me lo explique, a ver a qué se va a llegar con todo esto.
Mi empresa exportó durante muchos años, el 70 por ciento de lo que producía a Italia, Chile, Brasil, México, Perú, Uruguay, hoy no le podemos vender a un par nuestro en Argentina, no damos números. ¿Cómo compito con 23 mil dólares, 5 mil kilos de moldes, y yo gasté 30 mil en materiales?
MC: Y dentro, dentro de la discusión, dentro de la gremial, en esta discusión que te pasa a vos con tu sector, y pasa también con otros rubros, ¿qué es lo que terminan poniendo en común todos cuando hay que salir adelante? Digo, porque ahora está esta crisis, y hay que solucionarla, y salir adelante. ¿Qué es lo que hablan?
PP: El sálvese quien pueda, es intentar hacer un mix entre comprar el corazón en China, traerlo, e incorporarlo en la estructura que puedo fabricar acá. Estamos hablando de que gran parte de la mano de obra especializada, no la necesito, porque el corazón de la ventana lo traía de Chin. Otros que fabrican herramientas, están tratando de reemplazar materia prima de supernivel, por otra materia prima que tan no es mala, pero que no te va a rendir lo mismo que la de supernivel. Otros están importando del cien por cien, y venderlo. Pero hay que mantener una estructura y muchos están no reponiendo gente, porque lo que se van es imposible de recuperar.
MC: Algo que charlaba también con otros, este, pares tuyos, y que me pareció muy realista, pero también desde el dolor, lo decían, y a vos se te quebró la voz en un momento, cuando este hablábamos, bueno, de qué le está pasando al sector, y vos decías, el tema es impositivo, el tema del costo laboral, y que tampoco le alcanza a ese trabajador con lo que gana, eh, es yo puedo la empresa reconvertirla, e importar todo, y yo voy a seguir adelante, pero hay mucha gente que queda en la calle, y esa sensibilidad que le escuché en varios de ustedes, también me dio la pauta de cuál es la posición que tiene que tener, entonces, la gremial, frente a una situación como esta en crisis. ¿Cuál es la cuál es la posición? ¿Cuál crees que debería ser?
P.P: No lo sé, no lo sé, porque estamos en un, en un camino que no sé a dónde nos lleva, no lo sé…
MC: ¿Viviste otro momento así? ¿Viviste otro momento así?
PP: No, hemos pasado momentos muy difíciles, pero como este, no. Fíjate que hoy, mi empresa, ya no es más mi empresa, pertenece a un grupo industrial que la tomó, para sí mismo, o sea, este grupo industrial que se dedica fuerte a lo que es la situación de plástico, cuenta con más de 120, 130 moldes en producción; una planta en San Luis muy grande, que es la única que produce en el país, Blinds que hace un cajón de metro por un metro veinte por un metro, que se utiliza fuertemente para la cosecha, cajón de plástico de unos 30 kilos, única empresa que fabrica en el país, hoy se encuentra con que Chile, que fabrica también este producto, lo puede vender en Argentina o en Europa, este, contemplando que la logística de Chile, y no, no le dan los números, tiene que vender a costo, para compensar con otro tipo de productos, para poder mantener la empresa. Y aparte de esta empresa, tiene 5 empresas, y tuvimos que convenir en una alianza, para poder trabajar en matricería, haciendo mantenimiento de todos sus moldes., y eventualmente fabricarle algún molde, pero tampoco le va a convenir, porque entre mi valor de 90 y un valor chino de 23... Hemos analizado reformas de moldes para hacer en el país, y estamos duplicando el valor de un molde nuevo, ya reformado de los chinos.
Y viene el dueño de este grupo, que es un ex combatiente de Malvinas, que tiene esquirlas por toda la cabeza, y sigue luchando para mantener las empresas.
MC: Un patriota realmente. Patriota en el campo de batalla, y en la industria
PP: Y le está gustando, mantener todo esto. Y hoy, creo que es una de las pocas empresas que está buscando mano de obra, que sigue al frente.
MC: ¿Cómo están con el tema de la mano de obra? Porque con... Con esto de la desincentivación, en área industrial y metalúrgica, me imagino, y con todo lo que pasó, con los colegios industriales, también, todo el deterioro que hubo, me imagino que cada vez les cuesta más incorporar jóvenes, que estén entusiasmados en el sector.
PP: No hay mano de obra de ningún nivel. Nos cansamos de publicar, nos cansamos de tener dos personas permanentemente en internet, buscando... Y ya no hablo de mano de obra especializada, que es lo que siempre estuvimos buscando, buscamos gente, que quiera trabajar solamente, que tenga voluntad de trabajar.
MC: Que quiera el Ford Falcon ¿No?
PP: Ojalá. Y no conseguimos, gente, ni siquiera, para hacerlo. Yo sigo vinculado a grupos, y lo represento, a todo el grupo industrial y no puedo conseguirle gente, no puedo conseguir gente para operar. No consigo gente que quiera aprender un oficio, le enseñamos nosotros. Y lamentablemente, cuando alguno viene, te pide que no lo pongas en blanco. Esto es feo de comentarlo, yo sé que me van a cachetear. No se lo puede tomar.. Porque si lo tomás en blanco, pierden el plan que están cobrando, pierden no sé qué. Esto es tristísimo, con este panorama.
MC: ¿Y qué estás notando de las nuevas generaciones, además de esto de que te piden no estar en blanco, o demás? ¿Hay un interés genuino por el sector y no los atrapa otras variables, o qué notas en los jóvenes?
P.P: Mira, contra todo esto que vengo hablando, a raíz de que tengo una hija que se acaba de recibir, creo que la juventud viene con otra mentalidad. Hay más ganas de salir a trabajar y desarrollarse, tal vez en actividades que no son las mías. Pero creo que vienen mejor preparados, vienen con ganas de trabajar. Pero te estoy hablando de gente de 18, 19 años.
MC: Sí, recién salidos de la secundaria, a diferencia de alguien de 25-30 que esté en el ámbito activo laboral
PP: Creo que vienen con otra mentalidad. Tengo pilas puestas en que esto va…. Creo que vamos a tener suerte. No sé si la voy a ver, pero sí.
MC: O sea que ya estás pensando un plan de captación o capacitación, para para estos chicos que salen
PP: De hecho, inclusive estamos comentando en la cámara de empezar a hacer esta campaña de promocionar distintas actividades en los colegios, en las universidades.
MC: Lo explotabas y no le pagaban nada.
PP: Claro. Después de varias camadas de chicos que hemos tomado, vemos que van mejorando. De una camada a otra, y hay como más interés. Pero es incipiente. Yo sigo pensando que lo vamos a lograr.
MC: Desde tu trabajo en la gremial, y pidiéndote que dejes un mensaje para aquellos que tal vez les cueste involucrarse, porque tienen este prurito de "Me involucro, y a tal día, parece que estoy haciendo una actividad sindical, o una actividad, mirando más la mía, que el bien común". ¿Qué mensaje le dejarías?
PP: Que piensen en nosotros, que queríamos dejarle el mundo mejor, y no lo pudimos cumplir. Que el trabajo significa. Que el trabajo dignifica, que... Que tienen que cambiar la mentalidad, que piensen en estudiar, sí, o sí, estudiar, no hay otra manera. Y si no es estudiar en un instituto, en un colegio, que traten de empresas, que hoy estamos casi todos, con la convicción de que hay que estudiar, y hay que preparar a la gente.
MC: Si no te hubieses dedicado al sector metalmecánico, ¿te hubieses imaginado haciendo otra cosa?
P.P: Eh, no sé, incursioné en cine, en fotografías, fui presidente de un foto club. Me encantaba eso, hasta que los amantes del ajeno un día entraron a casa y cargaron todas las pertenencias de todos, y el laboratorio, cámaras, y todos los chiches que tenía
Lo único que me que me reconforta, es que tengo un cable a tierra, desde el año 97, que son los barriletes. Aunque te parezca mentiras, soy miembro fundador de una agrupación que se denomina “Barriletes a toda costa”, y somos fanáticos de los barriletes, y hay una movida mundial, y gracias a esto viajamos por todo el mundo, nos invitan, porque descubrieron que en Argentina hay gente que hace las cosas muy bien y nuestros barriletes están dando la vuelta al mundo. Pero lo mío son los fierros.
MC: Un placer, Pedro haber charlado contigo, con el padre de la Siderurgia.
PP: Gracias por esta oportunidad. Un placer para mí permitirle contar de dónde salimos, y a dónde llegamos, y lo que estamos haciendo, es lo más importante, ojalá que podamos salir adelante.
MC: Los esperamos en un próximo episodio de ADN industrial.