03/09/2026 - Edición Nº633

Industriales

Graciela Acastello: “Más del 80 por ciento de los autos de Turismo Carretera llevan nuestras piezas”

09/03/2025 | Graciela Acastello es empresaria, contadora pública y presidenta de ETMA, empresa fundada en Rafaela en 1967 por su padre Osvaldo. Allí, fabrican crucetas y tricetas para vehículos livianos, pesados y maquinaria agrícola. Cuentan con una planta de tratamientos térmicos con más de 100 empleados. Además, es la Presidenta de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Rafaela (CIMR) y consejera en ADIMRA.



Por la Redacción de Argentina Produce

Mariana Contartessi: Hola, bienvenidos a una nueva entrevista de ADN Industrial dentro del ciclo de contenidos que tenemos en Argentina Produce. Y hoy vamos a charlar con una mujer del sector que es Graciela Acastello. Graciela, ¿cómo estás?

Graciela Acastello: Muy bien. Estoy encantada, y la verdad es un orgullo para mí estar participando de este programa. Con los vaivenes internacionales, pero bien.

MC: Y ya lo vamos a profundizar. Graciela, yo siempre digo que cada uno se presenta mejor de lo que te presentan. Así que por favor contanos quién sos, cómo son tus orígenes…

GA: Soy Graciela Acastello, pertenezco a la empresa ETMA, que es de Rafaela, empresa familiar, autopartista, que tiene 58 años de trayectoria dentro del mercado. La fundó mi padre en el año 1967, junto a otros socios. En el año 2011 fallece de forma repentina y me hago cargo yo que estaba en el área contable financiera, ya que soy contadora, y allí me hago cargo de la presidencia y de la gerencia general.

MC: O sea, tomaste todas las enseñanzas de tu padre y te hiciste cargo no solo de la empresa, sino que también se integraba a la gremial.

GA: Fue un golpe duro para mí porque no es que él era machista y no me veía como sucesión dentro de la empresa. Lo que pasa es que yo no me veía como sucesión. Mi grave problema en ese momento era que pensaba que no me iba a animar, que no iba a poder, y se dio así y de golpe lo asumí. La situación era bastante complicada en ese momento, tanto económica como financieramente.

La verdad, pasé años muy duros al principio y, con el apoyo de todo el equipazo que tuve detrás mío de un montón de gente de años en la empresa, que conocían la historia de mi padre y que me vieron a mí de chica porque trabajé muchos años en la empresa; con todo ese apoyo y no sin temores fuimos adelante y realmente logramos dentro del mercado posicionamos de una manera espectacular.

MC: ¿Qué tipo de productos fabrican?

GA: Son autopartes, en realidad son productos de transmisión, son crucetas y tricetas; son productos de transmisión que van en vehículos de calle, en camiones maquinaria vial. Una de las tantas cosas que hicimos que nos dio muy buen resultado fue el hecho de incursionar en competición.

MC: Un rubro que claramente era otro perfil al que ustedes venían, pero que se animaron, ¿por qué?

GA: Empezamos muy despacito con categorías zonales, de Rafaela y la zona, probando nuestras piezas, escuchando a los mecánicos, a toda la gente de competición que nos hacía sugerencias sobre determinadas condiciones de la pieza, y con eso nos dimos cuenta de que la calidad de la pieza era realmente muy buena como para soportar las exigencias de la competición. Así que, a partir de ahí, luego ya fuimos al turismo nacional, y actualmente estamos en Turismo Carretera, hace ya varios años, unos 8 años aproximadamente, y el 80-90% de los vehículos de turismo carretera llevan nuestras piezas.

MC: O sea, lo que yo veo del TC en los domingos, 8 o 9 de cada 10 autos tienen la tecnología de la empresa.

GA: Sí, la verdad que fue un antes y un después, porque poder probar que nuestras piezas eran de esa calidad como para soportar esas exigencias nos llevó a decir vamos por más. Hicimos todo un trabajo de marketing también, obviamente; hicimos el branding de marca, hicimos un reajuste en lo que son las líneas de productos, se buscó cuáles eran las exigencias de cada segmento de mercado y se abrió distintas líneas para distintas exigencias.

MC: Graciela, cuando al principio decías, más que mi padre ser un machista, era yo la que no me animaba. ¿Cómo fue romper esa barrera y convivir esos primeros años en un mundo muy masculino? ¿Y cómo es en este presente?

GA: El tema de la masculinidad dentro de la empresa yo no lo sentí para nada. Gozaba del respeto de toda la gente de 30 años de historia dentro de la empresa que hizo que la gente me apoyara muchísimo y nunca viera en mí una persona inferior porque era mujer. Como dije antes, no es que no hubo temores: hubo temores de ellos, hubo temores nuestros de qué iba a ser el futuro de la empresa porque mi padre tenía un carácter muy fuerte y yo todo lo contrario, era muy suave entonces había dudas, pero bueno, de a poquito, fuimos andando todos juntos y de pasitos a pasitos es como que logramos ese convencimiento la renovación tecnológica, la gente estaba feliz de ver todas esas máquinas nuevas dentro de la empresa. Fue un proceso para mí de mucha felicidad porque poder lograr eso yo, una persona que no veía que iba a poder, fue realmente importante.

MC: Y más con una personalidad, como decías, muy fuerte, que construyó tu padre frente a todos los empleados y a proveedores en la fábrica. Contanos de tu padre, porque la verdad ha sido un referente también muy fuerte y también tengo entendido que vos heredás esto de estar en la gremial, de estar en ADIMRA, porque tu padre ha estado. ¿Cómo fue en su comienzo? ¿Él aprendió de su abuelo o él es el primer metalúrgico en la familia?

GA: Mi padre era una persona muy autoexigente consigo mismo; era sólo perito mercantil no había estudiado, siempre se quedó con eso de que no había podido ser contador que era su objetivo. Pero tenía que trasladarse de la ciudad y bueno se postergó. Pero era una persona de una capacidad de trabajo increíble en la etapa de la gremial empresaria, que fue prácticamente toda su vida, porque desde muy joven ya participaba del centro comercial, de la Cámara de Metalúrgicos, de la Cámara de Comercio Exterior, de todas las cámaras de Rafaela. Y luego, con la aparición de ADIMRA, comienza siendo presidente de la Cámara de Metalúrgicos de Rafaela y se incorpora en esta gremial. El trabajo que él hizo en todo ese camino fue muy arduo; era un analítico de todo, y no solamente del rubro de su empresa, sino que también después que él falleció, se encontraron proyectos de ley que él había armado, pero para otros bienes. O sea, nada que ver con lo que era su ilusión.

MC: ¿Por qué se involucró desde tan joven en la gremial? Cuando el concepto, y creo que esto va más arraigado antes que ahora, era la verdad que estoy perdiendo tiempo de lo que tenemos que hacer en mi fábrica, en mi producción, para en realidad ir a un bien común del resto de mis colegas. ¿Qué te decía tu padre sobre eso?

GA: Él siempre fue un defensor, un gran defensor de la gremial empresaria y animaba a todos a participar. En todas estas instituciones siempre el hecho de convencer gente para llevarlos a una gremial no es fácil, ya que cada uno tiene muchas preocupaciones dentro de la empresa y no ven en forma tan directa los beneficios que pudo aportar. Siempre creyó que la gremial era la forma de presionar de lograr hacer lobby con autoridades para conseguir las cosas que la industria en el caso necesitaba

MC: En un momento planteaste que pasaron, a ver, voy a ir con los vaivenes de la Argentina, de todas las empresas, han pasado momentos espectaculares y momentos realmente difíciles al punto de decidir cierro o no cierro. ¿Cuándo hubo etapas de procesos de importación en la Argentina? ¿Cuál era la mirada de tu padre sobre esto?

GA: Crítico, porque siempre dijo que la falta de competitividad era el grave problema de la industria nacional. O sea, no es que haya estado en desacuerdo con Importar y con el libre comercio, él defendía esto, pero también decía que sí… un poco lo que escuchamos ahora, de que, si las industrias no tienen las condiciones necesarias para poder competir, un mercado abierto destruye la industria nacional que es lo que está sucediendo ahora en esta etapa.

MC: ¿Es cierto que en algún momento lo más crítico de la empresa antes que importar es que buscaron cualquier otra manera de sacar adelante la empresa? ¿Cuál fue el momento más crítico que vivieron?

GA: Bueno, fueron varios... Pero bueno, a veces nos afectan las crisis internacionales y a veces estos vaivenes grandes de la economía o de abrir todo, cerrar todo y adaptarse de forma r a esas situaciones es lo que siempre pedimos una política clara a largo plazo que defina por donde vamos, cual es la política industrial que queremos para saber si podemos o no producir y no fundirnos a los cuatro años

MC: ¿Cuál es la discusión actual que tienen dentro de la gremial, teniendo en cuenta que en estos vaivenes se está viviendo un presente que ya han vivido con nuevos aditamentos? Porque la tecnología, estar en el siglo XXI y demás cambia también las crisis, las formas de vivir. Pero hoy, ¿cuáles son las prioridades que tienen en la gremial al momento de discutir entre el sector empresario lo que necesitan?

GA: Las prioridades de hoy es un poco lo que mencionaba antes, que se entienda que con el costo argentino no podemos competir. También hay que distinguir aquellos productos que conllevan consigo un servicio adicional, que puede llegar a ser un bien de capital, que importar un bien de afuera no es lo mismo que comprar algo nacional, porque hay un plus por más que sea más barato el importado, de tener el servicio acá al alcance de la mano.

Los productos, por ejemplo, como las autopartes, son totalmente reemplazables. O sea, ahí no hay un servicio, sí, se puede rescatar la garantía, pero eso en el mercado no se ve, excepto algunos nichos, por ejemplo: el mercado pesado, sí, busca calidad y defiende mucho el prestigio de la marca, pero hay nichos que no, el nicho de los autos de calle y los autos viejos, va a buscar un precio

MC: Aun cuando decline calidad. En los últimos años, ¿con qué desafíos te encontraste, y te lo pregunto también desde tu rol como mujer, en un sector que todavía sigue teniendo preponderancia de hombres, aunque se incorporan mujeres, también he entrevistado a otras colegas tuyas, pero ¿cómo se maneja eso dentro de la gremial también, donde hay mujeres sumamente competitivas y también bien plantadas de lo que necesita la industria y el sector? ¿Cómo conviven con eso?

GA: Creo que hay una gran apertura hoy a incentivar a las mujeres a la participación. Lo veo en Rafaela, se trata de que referentes de las distintas industrias que son mujeres participen, lo que noto a veces en la juventud es que no hay tanto ese ánimo de trabajar un poquito más, que la gremial cuesta un poco más en la gente joven.

La convivencia con mi padre me hizo verlo desde otro punto de vista y siempre lo entendí muy claramente, por más que siempre le criticábamos que los tiempos de la gremial le llevaban mucho tiempo de la vida personal, pero es como que cuesta en la gente joven. Hay una gran mayoría que participa y creo que el papel de la mujer es fundamental porque yo siempre digo que los equipos mixtos de trabajo son muy enriquecedores. Realmente la óptica femenina es muy diferente a la masculina y juntos se pueden hacer cosas. Se ensambla y salen cosas bárbaras.

MC: Ahora quiero tomar esto que mencionabas, involucrar a los jóvenes y te lo traslado a la fábrica. ¿Cómo se trabaja con el personal para retenerlo? Como se vive también esta suerte de frustración, porque si yo invertí en este trabajador para capacitarlo y se termina yendo y todo ese capital que yo puse lo perdí y tengo que volver a empezar.

GA: Creo que hay que estar muy alerta con todas las ambiciones o con todas las visiones que tiene la juventud. Hoy una persona joven valora muchísimo el hecho de poder compartir con la familia, de tiempo libre para él. Antes se resignaba eso. Ahora no. Es como que valoras mucho. Ni hablar de trabajar el sábado, ni aún con la doble de paga, ni nada. Es como que se valora muchísimo eso, a veces es mucho más allá del dinero. Es como que el tiempo libre es un bien preciado para los jóvenes.

También, obviamente, características que el empresario debe tener en cuenta de valorar a la persona que está trabajando desde la empresa, no solo desde lo profesional, sino desde sus valores personales. incentivar a aquellos que pueden hacerlo sentir mejor en el ambiente en el que está participando. Así que es muy importante estar muy despierto para no perder valores importantes.

MC: Bueno, ¿sabes qué es esto que decís de estar muy despiertos? Hasta ahora no lo había escuchado porque es esto de estar atentos. Y estar atento no es lo mismo que estar despierto. Estar despierto es como te anticipas a la situación. es estar viendo que algún empleado puede estar desmotivado o tal vez no este 100 por ciento enfocado en lo que tiene que hacer y tal vez no sea un problema con la empresa, sino que tiene su cabeza ya en otros proyectos Otra pregunta es cómo se trabaja con jóvenes para decirles mira, el sector metalúrgico es un sector que paga bien, que tiene estabilidad, que puede hacer cumplir tus proyectos de comprar tu auto, acceder a una vivienda. Pero hay momentos donde los jóvenes eligen otros rubros. Viste que les gustan otros rubros más vinculados a lo social, vinculados a las finanzas. ¿Cómo se trabaja sobre esos chicos que muchos le están yendo a un industrial, por ejemplo, para formarse?

GA: Y es un tema delicado. Yo creo que, como te decía antes, hay que estar atento, y también ser muy incisivos las encuestas que se hacen previas a tomar una persona, a ver, hasta dónde una persona está dispuesta a ceder sueldo por tiempo, o sea, tratar de ver ese tema como en lo personal se valora la persona y uno puede llegar a intuir que hay personas que por más que creas que le estás dando el mejor sueldo, no les va a alcanzar quieren algo más y quieren cosas que valoran que valoran.

Antes uno, quizás empezaba en una empresa y se jubilaba yo tengo muchísimos que se están jubilando ahora y en cambio los chicos jóvenes una rotación importante

MC: ¿Quién es tu principal competidor hoy?  No miro lo local, Si hay que hablar de China o de otras potencias y que te preocupen en este contexto.

GA: China. Como todo el mundo, el principal competidor es China y con condiciones totalmente superiores a las que podemos tener nosotros, con subsidios de parte del gobierno. O sea, estamos totalmente alejados e impedidos de llegar a los costos que manejan los chinos. Y a todo esto, además, hay muchas cosas que entran de otros países y son chinas. O sea, yo creo que el mundo les teme a los chinos. Es imposible la competencia. Y creo que va a ser un punto neurálgico en todos los años que se vienen. Ojalá se pueda revertir, ojalá empiecen a bajar impuestos y costos que nos permitan competir mejor, más allá de todo el trabajo que las empresas y los empresarios hacemos internamente, ¿no? Porque no es que nos agarró desprovisto y no hicimos nada. No, nos dignificamos, trabajamos sobre costos, sobre eficiencia productiva. Y esto no se puede superar. Con eso nada más no lo superamos.

MC: O sea, China es como un tsunami que hace años que está creciendo, creciendo y que está copando mercados, en la Argentina llegó. ¿Cuáles son las dos o tres políticas que se necesitarían para fortalecerlos a ustedes en el sector local? Porque bueno, a China no la podés impedir. Pero, aunque sea buscar competitividad, ustedes no están pidiendo ni más ni menos que eso.

GA: Vos decís, a China no podemos impedir que entre, pero Estados Unidos lo está haciendo; o sea, son políticas, son políticas del gobierno. Del gobierno sabemos que la política que tiene es no poner trabas a ninguna importación, sea del origen que sea. Pero sin duda, el tema de los impuestos en este país es 50% de peso impositivo en una empresa, es irrisorio. Las leyes, la legislación laboral, los juicios laborales… Son un montón de temas que tenemos que otros países no lo tienen y que realmente nos perjudican un montón.

MC: ¿Y cómo se trabaja en estos procesos donde actualmente se está viviendo una situación de importación indiscriminada? Cómo explicarles a los gobiernos de turno, porque esto tiene que ver con que ustedes permanecen y los gobiernos van cambiando y van cambiando sus políticas. ¿Cuál es lo importante? Sobre todo, en generación de empleo. Esto pareciera que ustedes pueden tomar la decisión de que baja la producción, producen personal y sobreviven con lo que hay. pero detrás hay que un trabajo para que ese personal fuera capacitado. Pero vuelvo a esto, ustedes pymes capacitan el personal, no llegan sabiendo.

GA: Hay una inversión para capacitar a la gente. Además, yo creo que el industrial tiene, más en las ciudades más chicas y en las empresas más chicas, tiene un compromiso social con la gente, ¿no? Que a lo último que apela es a echar gente. No solamente con la inversión que hizo para retenerla, sino porque uno conoce a los empleados, conoce a la familia, conoce a los hijos.  Se genera una relación de mucho compromiso. No es fácil decir, bajo un turno, entonces con eso 15 personas de un salario. Yo, si tengo que hacerlo, creo que quisiera no estar en la empresa, es algo que me compromete mucho el hecho de tener que decirle a alguien, por más bueno o malo que sea, decirle no tenés más trabajo Es realmente… para mí es un tema social; lo veo desde el punto de vista social y es muy duro.

MC: ¿Qué es ser un industrial Graciela? Es decir, si tuvieras que contarnos a todos los que estamos, tal vez, del otro lado, estamos más en el sector de ser empleados, o estar en sectores de servicios.

GA: ¿Ser un industrial? ¿Ser industrial en Argentina? Somos muy valientes, muy valientes. Creo que hay que tener muchas ganas de aportar valor, de innovar, de invertir, sin saber si va a ir bien, si va mal, o sea, tomando riesgos…. hay que tener ese ADN como para poder llevarlo a cabo. No es sencillo, es mucho más sencillo poner un mostrador, importar y vender. Hay muchos menos desafíos.

El industrial tiene una lógica totalmente diferente, le gustan los fierros, ver cómo mejorar esto, cómo ver a la gente feliz atrás en la máquina, son cosas que se palpan. Yo que conozco a la gente desde tantos años, es como que yo paso por la máquina, miro la cara y ya entro, esta persona, ¿qué le pasa? Es como que eso es ser industrial, para mí, obviamente que eso no es solamente en una empresa industrial que se da, pero el aportar valor, innovación y querer generar empleo con un poquito más de trabajo que con otros rubros, es para pocos.

MC: ¿Qué se necesita cuando están dentro de la gremial y se generan las discusiones y los debates sobre cómo tratar procesos de coyuntura, de crisis, cuando llegó el RIGI? ¿Cómo se trabajó eso teniendo en cuenta que el RIGI se instaló? No se están viendo a grandes rasgos todavía las primeras grandes inversiones, pero sí claramente en un sistema que les da grandes beneficios a los grandes jugadores de empresas y dejan cortado a las pequeñas y medianas que necesitan incentivos

GA: Esas son fortalezas de la gremial. El hecho de que aparezca esta ley que nos deja a las pymes un poco de lado, el hecho de poder a través de las instituciones provocar contactos y charlas con funcionarios y convencerlos de que eso podría ser mucho mejor si esa ley misma que es para grandes empresas la podemos transformar un poquitito para pequeñas con determinadas condiciones y bueno, de ahí sale la Ley Pyme que está como proyecto que todavía no se ha sancionado, pero bueno la gremial permite eso, ¿no? Influir sobre estas normativas a nivel nacional que, en una de esas, la persona que está sentada en el escritorio y que el armado nos dio cuenta que podría haber hecho algo mucho más adaptativo con otras condiciones con una ley totalmente diferente, ¿no? Pero bueno, para eso está lo genial y para poder influir en esas decisiones que podemos tratar.

MC: Señalabas en un momento que tu padre, después de fallecido, supieron también que había dejado varios proyectos importantes para el sector. ¿Alguno de ellos que hoy sea realmente representativo?

GA: No te lo puedo decir. No tengo presente. Sí, que era un rubro que no era el propio.

MC: Pero eso habla también de él en este contexto de mirar más allá que el negocio propio.

GA: Sí, seguro. Él fue siempre muy solidario con empresarios que les iba mal y que necesitaban algún contacto para solucionar tantos problemas. Él siempre fue muy solidario. Lo tomaba como un compromiso dentro de Rafaela.

MC: En el proyecto de Ley Pyme, que charlábamos hace un ratito, que todavía está en proceso de tratamiento en el Congreso, ¿Cuál sería la clave de este proyecto de ley Pymes? Que ustedes también les permitieran una discusión desigual, que se está dando en este presente, poder mejorar. ¿Por dónde ves que es la salida de esa ley Pymes?

GA: No conozco en totalidad el texto, pero sé que por ejemplo hay ventajas para las inversiones, que es un tema clave para los empresarios; las amortizaciones aceleradas para los bienes de capital, para la compra de maquinaria…. todo aquello que pueda bajar los costos de la industria, que sea impuesto, transporte, logística, comunicación, cualquier cosa que pongan dentro. Y lo que te decía antes, las leyes laborales, es fundamental: que el empresario cuando toma gente no tenga ese sentimiento en la cabeza de que le pueda hacer juicio; que haya tantas ventajas a veces para determinado lugar y no para el otro. O sea, buscar el equilibrio de los derechos y de las obligaciones de ambas partes.

MC: Tomaste la aposta de tu padre con todo, ¿no? Con la empresa, con estar muy presente en la gremial en estos últimos años. Va a haber descendencia con todo eso de este proceso.

G.A: Sí, tengo mi hijo trabajando en la empresa. Además, también tengo un sobrino que en este momento no está trabajando, así que sí. Supongo que sí, porque son también fierreros y le heredaron esa pasión de su abuelo, así que me parece que va a haber continuidad. Y bueno, el hecho es comprometerlo y que hagan de esto su profesión y su día a día, ¿no? como uno lo vio en tantos años.

MC: ¿Qué mensaje le transmitís a él cuando decide obviamente involucrarse, buscando también los valores que tu padre le transmitió?

GA: Esfuerzo. Que se esfuercen todos los días en ser un poquito mejores y en hacer un poquito mejor en su entorno, su entorno empresario, su entorno social. En tratar de mejorar cada día y comprometerse con eso.  

MC: Porque el esfuerzo para el sector PyME es la base sin duda de todo el esfuerzo y de todo el trabajo que lleva adelante

GA Es como que a una PyME todo le gusta más que a una gran empresa y es todo 99% esfuerzo.

MC: Me quedo que esta frase 99% esfuerzo muy interesante la charla Graciela gracias por haber estado con nosotros

GA: Muchas gracias.

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