Por Redacción Argentina Produce
MC: Estamos en un nuevo episodio del ciclo de entrevistas de Argentina Produce que llamamos “ADN Industrial” y como en cada capítulo hablamos con los principales referentes de la industria. Hoy estamos con Gerardo Venutolo, y por supuesto siempre les digo a ustedes quien mejor se va a presentar es el propio Gerardo. ¿Cómo estás Gerardo?
GV: Bueno, mi nombre es Gerardo Venutolo, 69 años, hace treinta años fundé una empresa dedicada al transporte vertical, ascensores, fabricación, instalación, mantenimiento, radicada en Lanús, en la provincia de Buenos Aires, en el Gran Buenos Aires. Mi profesión, ingeniero, y desde el año 1998 en la gremial empresaria.
MC: La gremial empresarial, uy, hay mucho para hablar. Vos sabes que, a diferencia de otros dirigentes, que tuve la oportunidad de entrevistar y que vienen de ser segunda, tercera generación, vos hiciste el camino contrario; vos primero fuiste empleado y después fundaste tu propia empresa.
GV: Sí, sí, exactamente así, como a veces las crisis generan oportunidad, en mi caso, una empresa muy famosa de ascensores de la Argentina, pionera, muy importante, que dejó la actividad. Fue absorbida por una multinacional y ahí tuve que elegir el camino de trabajar para la multinacional o fundar la propia empresa, elegí la más riesgosa y fundé con un socio una empresa.
MC: ¿Por qué, por qué elegiste ese camino? Cuando te encontraste en esa disyuntiva, eh, entre seguir siendo un empleado, no sé, muy bien pago, muy bien reconocido, en una zona de confort, y meterte en esto que decís, en fundar mi propia empresa, con todo lo que significa, ¿qué te hizo ruido en ese momento, en ese trabajo?
GV: Sí, en ese momento de la vida, ya tenía cuatro hijos. Te diría que hasta puedo decirte que fue un momento de inspiración, porque no tengo algo matemático para responder a eso, y lo que sí puedo decir, que siendo ingeniero evalué que podía desarrollar mi profesión con más amplitud y profundidad.
MC: ¿Cuándo tuvo que ver, tal vez, esta decisión de que la empresa, en su momento, decidiera empezar a importar, y vos sos un hombre que, en realidad, quiere producir?
GV: Bueno, fue porque como la empresa en la que trabajaba iba a ser absorbida por una multinacional muy famosa, mi rol iba a ser la de especificar lo que había que traer en el exterior. Y yo quería desarrollar mi conocimiento productivo, y así que empezamos con una fabricación propia de algunos componentes de los ascensores.
MC: Espérame, como Gerardo, me tomo un ascensor y me estoy tomando un ascensor que hiciste vos en algún lugar, o, ¿cómo es?
GV: Y sí, puede ser, puede ser, claro, puede ser.
MC: Ahora en esto de también comprender esta decisión que tomaste, en el medio de tus cuatro hijos, contanos un poco, ¿qué significa ser emprendedor? Porque digo, vos hiciste el camino inverso, ¿qué significa hoy emprender en esta Argentina de tantos altibajos, momentos buenos, momentos malos, pero la decisión hay que tomarla igual?
GV: Cuando el emprendimiento significa desarrollar el potencial que supones que tenés, y que lo querés poner de manifiesto, manifestarlo en hacer cosas, yo me sentía seguro en el conocimiento que tenía, en el potencial que tenía para desarrollarlo, claro que asumís el riesgo de que algo pueda no funcionar. En ese momento también te tiene que acompañar quien forma parte de tu familia, en ese momento, el acompañamiento de mi esposa fue fundamental.
MC: Bancó.
GV: Bancó, eso la palabra es. Bancó. Bancó. Bancó. Con todo, con todo lo que venía, con los riesgos, con los problemas de plata.
MC: Con todo, con todo lo que venía, con los riesgos, con los problemas de plata.
GV: Exacto. Con que pudiera salir bien o mal, ella pensó que tenía la oportunidad de desarrollar mi potencial y en ese y en esos primeros dos años que fueron difíciles, bancó.
MC: Eh, aprovechando que no lo va a ver nadie, esto; no es mentira, pero ¿qué le dirías a ella? Que no le hayas dicho en ese momento.
GV; Que le agradezco la confianza porque confío en algo que no estaba visible…
MC: Sabes que, charlando con distintos industriales como vos, un día llegó a ADIMRA, lo cuento siempre, y estaba con la cuchara de revolviendo el café y me dicen: "Sabes que esa cuchara la hacemos nosotros", ¿no? Y me quedé, eso es transformar lo invisible para todos nosotros en visible.
GV: Exacto, manifestar lo que tienes en la mente.
MC: Y eso, como como empresario industrial, ¿qué mensaje podés transmitir? Porque me parece importante contar esto también.
GV: Bueno, esa forma, esa idea forma parte del núcleo del hacedor de la producción de la industria de producir, obviamente con la responsabilidad de la calidad en el rubro mío, la seguridad tiene un rol fundamental. Por eso se trabaja en normas técnicas, en la certificación de componentes, se trabaja todo ese camino, lo recorrí porque en paralelo con la empresa participé en los comités de normas, en los comités de certificaciones. Un viejo maestro de la industria del ascensor siempre me decía: "Desde cuando comencé, el ascensor es 70% seguridad y un 30 % maquinaria".
MC: Claro que interesante, eso, porque yo digo: "Yo me subo a un ascensor, ahora, a cada ascensor que suba, voy a ver si está el nombre de...".
GV: El de acá lo vas a poder ver.
MC: El de acá, sí, entonces, entonces, me subí segura, eh, pero es cierto, eso no lo había pensado así. Uno, cuando sube un ascensor, lo único que piensa es que me lleve al destino y no se caiga.
GV: Claro, hay muchos componentes de seguridad que evitan el accidente, muchísimos. Exacto. Después, tiene que estar respaldado por un mantenimiento responsable.
MC: Me parece importante un poco conocer cuál es tu visión de la industria metalúrgica en Argentina y qué le hace falta para seguirse desarrollando, más allá de la de los contextos y las coyunturas, donde Argentina sube y baja. ¿Qué empuje necesitaría para seguirse desarrollando? Sobre todo, del sector político, que es clave.
GV: Primero, el espíritu emprendedor es importante, ¿no? Sin industriales, es difícil que haya industria nacional. La industria metalúrgica tiene una característica que es industria de industrias, donde hay actividad productiva en distintas ramas de la actividad económica en la Argentina, seguro hay detrás una actividad metalúrgica que la respalda.
Por ejemplo, en Mendoza, con los vinos, hay maquinaria metalúrgica, equipamiento metalúrgico, para la producción de vinos. En la pesca, también, hay equipamiento metalúrgico para respaldar la pesca. Los propios barcos, es un rubro metalúrgico. En la actividad de audiovisual, la electrónica está dentro de la rama metalúrgica, porque la electrónica está dentro de la rama metalúrgica, no hay que hacer sinónimo metalúrgico de fierros.
Es más amplio, está incluida la electrónica, la electricidad, si un país quiere ser verdaderamente soberano, en la amplitud de la palabra, debe tener industria nacional fuerte, y la metalúrgica, dentro de la industria nacional, es relevante. Es relevante.
MC- “¿Vos expandiste tu compañía hacia Brasil?
GV - Sí, a Brasil, y ahora está encapsulada en la mínima inversión. Pero sí, en el 2009 abrimos la sucursal en Brasil. Vendiendo los equipos desde Argentina y claro, con los vaivenes de la economía también global, ahora es una representación. Más reducida, pero seguimos teniendo la oficina en Brasil.
MC: ¿Y cómo ves la región? Porque hablaba con otros dirigentes, industriales que planteaban que la Argentina es pionera en la industria metalúrgica, pero que producto de políticas erráticas de los últimos años, obviamente se vio resentido respecto a otros países que crecieron, con México a la luz, obviamente, y a tener de vecino a Estados Unidos, indefectiblemente ha crecido, pero ¿qué es lo que ves en la región y respecto a la Argentina en el sector?
GV: El problema que tenemos en la Argentina es que no nos hace pensar a largo plazo, los vaivenes de la política argentina, de la macroeconomía, que es especular, y eso te limita. Como la mayoría de las empresas somos PYMES, las inversiones las hacemos muy conservadoras, con una mentalidad conservadora.
MC: Bueno, porque eso es la tuya, nadie te ayuda, ni el Estado te ayuda.
GV: Claro, entonces, esa mentalidad conservadora tiene una mirada, si se quiere, corta. Puedo decir que hasta sería un autoexamen de conciencia de decir no doy paso más largo porque me cuido, pero ese cuidarse tiene la también la contracara de que se avanza más lentamente, que se frenen algunos pasos.
MC: Y entonces, me salgo de la región y pensando en China y en el gigante que es China y la penetración que ha tenido; te pregunto, en este sentido, ¿cómo juega el rol de China y cómo la Argentina puede ver oportunidades en la crisis?
GV: Mira, te voy a contar una anécdota. En el 2003, creo, puede ser un año más, un año menos, vino un representante de la cámara metalúrgica China, que mientras que acá somos 20 mil empresas, allá eran más de un millón, vino a una reunión con ADIMRA, y nos dijo no fabriquen más nada, pongan la fábrica en China y traigan a la Argentina eso, nos dijo el presidente de la cámara China. Sabiendo lo que venía, ellos como tienen una mirada planificada de largo plazo, si se quiere, desde lo comercial, tenía razón. Desde el espíritu emprendedor, para nada.
Vos necesitas un Estado que cuide los intereses de la industria nacional, para mantener la soberanía productiva. China tiene esa mentalidad, nosotros le vendemos al mundo, y esa es la mentalidad de ellos, y con eso quieren avanzar.
Si no hay, si no hay una mirada que incluya la industria nacional, ni siquiera quiero decir protectora, sino que incluya, porque podría haber un sistema de cupos, un sistema de reciprocidad, algún sistema. La escala es tan grande que cualquier importación de China, con poco porcentaje de ellos, cubre la producción de un año de cualquier empresa argentina.
MC: Qué bárbaro ese dato.
GV: Te voy a dar el dato de ascensores: La capacidad, la demanda de ascensores en Argentina, oscila entre tres mil y cinco mil ascensores al año. Un año muy bueno es cinco mil, cinco mil y pico, un año normal es tres mil, tres mil quinientos ascensores en toda la Argentina, en China, son ciento ochenta mil, ciento ochenta mil al año.
MC: No es una escala, claro que ahí entendí un poquito del negocio que es China. Sí.
GV: Una semana de China es el año de Argentina, o más, no sé, hay que hacer la cuenta, esa es la escala, es tan grande; y por eso tiene que haber una mirada. Por ejemplo, en el año 2002, que fue un año de crisis en la Argentina, casi no hubo importaciones porque no había dólares, no había plata; la industria nacional proveyó todo lo que hacía falta en la Argentina, incluido ascensores, e incluido otros rubros.
MC: Es que es un rubro sensible Gerardo, y no te digo porque estés acá conmigo, pero el ascensor, sobre todo en la ciudad de Buenos Aires, o las grandes urbes, que todos son edificios en altura, es clave, si no funciona un ascensor, o esta imposibilidad, donde digo, no sé, el hospital de clínica, por ejemplo, que suele tener todo el tiempo problemas con los ascensores, la verdad es que es un flagelo para lo que es el traslado, no solo de personas adultas, de mercadería, y de la agilidad que necesita también la circulación de ese lugar.
GV: Sin ascensores, no hay edificios, obvio, y, además, también la accesibilidad, pensado en términos de la problemática de accesibilidad con personas con alguna disminución física, sí, es importante, es fundamental.
MC: Quiero de Latinoamérica y de China, volver a la Argentina, con un concepto que me parece que vos tienes en relevancia, por lo menos, lo dejas trascender en esta charla. El tema del empleo local, que es importante, me gustaría entender cómo cada nuevo proyecto que emprendes, con la cantidad de gente que tenéis a tu cargo en la empresa, modifica también la historia de esos empleados; desde capacitarlos, por una nueva línea de producción innovadora, hasta tomar nuevo personal, contanos un poco, cómo se modifica también, no solo la ganancia de la empresa, sino también para los propios empleados.
GV: Sí, sí, de hecho, la mirada nueva que tratamos de tener ahora desde la construcción de la empresa es una mirada de trabajo en equipo, de colaboradores, más que de empleados, esa es la palabra que me gusta. Me gusta usar que son colaboradores, y, de hecho, conformamos un equipo de trabajo, donde simplemente, en mi rol, los que me acompañan, mi socio, y algunas personas más que forman parte del directorio, lo que podemos hacer es liderar, en un sentido inclusivo de la palabra. Nos nutrimos de la opinión de los colaboradores, tratamos de llegar a una conclusión, que sea un trabajo en equipo, que formen parte, aunque a veces podemos descuidar alguna opinión, pero la idea es que las opiniones sean escuchadas, para tenerlas en cuenta, y tomar una decisión adecuada.
MC: Mira, yo he trabajado en empresas donde no tomaban tu opinión en cuenta, como empleado, y otras que sí, y por más que no se ejecutaran, hay una necesidad enorme que nos pasa a todos, te debe pasar a vos, a mí, no importa el rol que tengamos, esta necesidad de ser escuchados, aunque después esto no simplemente por distintas circunstancias, pero esto de ser escuchados, y me parece que este perfil de colaboradores, seguramente, este le des bola, o no, a la recomendación de ese trabajador, ya hay un primer paso que diste, que estimula, evidentemente, todo el equipo.
GV: Sí, y pero además, crece la empresa, mira, en el tema ascensores, tenemos la particularidad que el producto final, se termina en un edificio, en una obra y donde el que hace el montaje del ascensor es el abonado final de la producción, podría decirse, está fuera de la fábrica, fuera de la empresa, y obviamente, que los supervisores, o los jefes, no pueden estar todo el día en la obra, porque además, no se hace un solo ascensor cada vez, y es necesario escuchar la opinión del que está haciendo ese montaje de ascensor, que te diga, hay un elemento que vemos que no está de acuerdo en plano, que podría estar mejor, de esta manera que yo me ahorraría tiempo si lo tuviera fabricado de otra manera, o en la prueba final del ascensor, que antes de liberarlo al uso, se hace un ensayo de seguridad y de funcionamiento, aparece algo, la realimentación es imprescindible.
MC: ¿Por qué decidiste entrar en la gremial? Viste que no es hoy históricamente está mal visto que alguien no entra a la política, o entra al sector gremial, a defender los intereses colectivos de lo que representas. ¿Por qué te mediste?
GV: En 1998/99, la importación está a todo aporte. Con el espíritu emprendedor, la fundación de la empresa fue en 1996, necesitaba un ámbito de colegas que tuviéramos una mirada conjunta, y que pudiéramos visitar a algunos funcionarios para mostrarle nuestra preocupación y nuestra realidad sobre la industria del ascensor, porque primero arranqué con mi pago chico que era el ascensor. Lo primero es muy interesante, la gremial empresaria te enseña a mirar lo que te une y lo que te desune, porque vos estás con eventuales competidores también al lado tuyo, pero dejas de lado lo que podría ser una competencia comercial, para mirar lo que nos une a todos como problema, y te enfocas en eso, con lo cual también te enseña a transitar la vida con otra mirada y trabajar con colegas, viendo la problemática común, y cuando te pones a mirar, vos ves que muchas cosas son comunes.
Incluso en la industria metalúrgica, el que fabrica maquinaria agrícola, el que fabrica ascensores, el que fabrica semiremolques, el que fabrica cañería, accesorios de cañería, el que fabrica, el fundidor, cuando te pones a conversar, hay muchos temas que son comunes, y al enfocarte en eso, cuando yo fui a visitar los primeros funcionarios, ni sabían que había fabricación nacional de ascensores. Lo primero que había que explicarles, que aparte de las multinacionales muy famosas, había muchas empresas locales que estábamos en la industria del ascensor.
Y también trabajar para que resolver el bien común, por sobre los intereses personales, ese es el punto más importante, para ser un dirigente de la gremial empresaria, tenés que enfocarte en el bien común, por sobre lo personal, y después que resolviste el bien común, te enfocas en lo personal.
MC: Tomo esto para emplazarlo con los jóvenes. Donde la mirada hoy de los jóvenes, más generacional y de intereses, es o ser o estar dentro de la tecnología, que el celular sea parte de su vida, y tal vez en industrias como la metalúrgica vean, pero con un prejuicio, que todo es muy pesado, aburrido, nada atractivo. ¿Qué mensajes les das a esos jóvenes que son imprescindibles para empresas como la tuya, o de otros rubros dentro de la metalúrgica?
GV: En la industria te vas a desarrollar con la satisfacción de que vas a ver realizado un proyecto palpable, va a ser palpable en otras. Si vas a importar algo, vas a saber hacer un pedido, una orden de compra, y queda ahí, después viene el producto y lo vas a buscar al puerto. En cambio, en la fabricación nacional, vos vas a hacer un diseño, vas a hacer un estudio de ingeniería, vas a hacer un estudio de los procesos, vas a fabricar, el desafío es enorme, y la satisfacción es muy grande, cuando ves el producto que responde al diseño. Claro que no quiero ser lírico, en el sentido de que eso requiere que las condiciones macroeconómicas estén acordes. Pero la satisfacción de llevar adelante un proyecto y verlo realizado es muy grande.
MC: Absolutamente, en un área donde las escuelas industriales son clave en esto, porque las industrias capacitan, las PYMES capacitan, pero también es importante el bagaje con el que vengan los chicos, ¿no? El aprendizaje con el que vengan, para que vos puedas seguir profundizando su conocimiento.
GV: Sí, sí, muchos años sin escuela técnica en Argentina, que fue un grave error de un periodo de la historia que, trajo muchos inconvenientes de falta de mano de obra, porque era la visión imperante política; no necesitamos industria, para qué queremos escuelas técnicas. Esto fue muchos años, después volvió la escuela técnica, y bueno, no sé si sabes que en ADIMRA hay becas para estudiantes de ingeniería también, porque el profesional de ingeniería es muy necesario en el desarrollo industrial, y es una carrera dura, por lo cual, a veces, puede no ser atractiva.
MC: ¿Cómo estás viendo el sector de la industria metalúrgica? No te lo planteo tanto en este presente, sino mirando un poco la historia argentina, a futuro, va a estar acorde a los avances en el resto del mundo, recorrimos Latinoamérica, Estados Unidos, China, hemos analizado con vos todos esos contextos, inclusive, aportaste sobre Europa, mirando todo el mundo, Argentina tiene oportunidades.
GV: Sí, los recursos humanos argentinos están a primer nivel internacional, la capacidad de los recursos humanos. Pensá que también la necesidad genera imaginación, y la imaginación en Argentina tiene muchos vuelo quizás, esto es una un pensamiento en voz alta, quizás, nos tengamos que enfocar en proyectos especiales de baja escala, en lugar de proyectos de alta escala, estándares, para aplicar, para salirnos de esa competencia difícil con poderosos del mundo, como China, y enfocarnos en proyectos de menor escala, especiales, donde hay mucha capacidad de la mano de obra argentina, y de, sí, y de intelectual argentina.
MC: Cuando hablábamos de tu convicción de entrar en la gremial, y esto de empezar a buscar en común los problemas, para eh ir a las soluciones, en este presente, ¿cuál es el tema más urgente que hay que resolver?
GV: En este presente, la sustentabilidad de las empresas de las industrias, ahora, ¿cómo le damos sustentabilidad? La UIA se está expresando, ADIMRA se está expresando, el presidente prometió nivelar la cancha, antes de hacer una apertura, creo que está habiendo más apertura que nivelación de cancha, quizás es un tema de prioridades y vale quizás esperar un poco; a ver si estas prioridades quedan resueltas y se pasa una mirada más profunda, inclusiva de la industria. Me preocupa que haya dirigentes políticos que hablan de la industria muy despectivamente, eso no ayuda.
Si la industria decae, hay muchos profesionales que van a emigrar, que no van a encontrar el espacio en Argentina, porque, ojo, que el trabajo a distancia es para algunas áreas, pero no para todas. Un ingeniero de planta necesita estar en la planta. Si no encuentra trabajo en Argentina, va a ir a otro lado. Así que me parece que lo urgente es que haya una mirada que resuelva rápidamente lo urgente, las prioridades que tenga el Gobierno encuentren una manera para que las empresas mejoren su competitividad de puertas de la fábrica para afuera.
MC: Sabes que es la primera vez que escucho y me vino a la mente la salida de científicos, y cuando decís, puede darse la salida de ingenieros, y no se habla tanto de eso.
GV: Los ingenieros argentinos son muy valorados en el exterior, muy valorados. Porque resuelven problemas que un ingeniero europeo, americano, como tiene todo tan armadito, lo que siguen son criterios estándar. En cambio, el ingeniero argentino tiene mucho vuelo, mucho vuelo en imaginarse salidas alternativas, soluciones alternativas.
MC: La Unión Industrial y que ustedes han participado en los últimos años, dejó como uno de los lemas de reemplazar la lupa por el espejo.
GV: Wow, me encantó eso.
MC: Reemplazar la lupa por el espejo, la industria como integrador social.
GV: Ese título, sabes que tiene profundidad filosófica. Reemplazar la lupa es en vez de enjuiciar, o de tener un juicio contra el otro, contra un empleado, un colaborador, mirar qué tengo que cambiar yo. El espejo es mi mirada, y la lupa es cuando miro al otro. Es una frase evangélica, que Jesús dijo, en vez de mirar la paja en el ojo ajeno, mira la viga en tu ojo.
Integrar al colaborador, a un empleado; Integrarlo, en vez de hacer una mirada enjuiciadora, si es, si cumple, no cumple, si tiene algún problema, preguntarle: ¿Cuál es tu problema? ¿Qué te pasó? Obviamente, que puede haber actitudes irresponsables, no digo que no, pero antes de enjuiciar, dialogar.
MC: Esa es bueno que vos hayas charlado, que lo pones en práctica también dentro de tu compañía. ¿Cuántos gobiernos hicieron retroceder al sector industrial? Estoy hablando desde la vuelta a la democracia, si quieren, para acá, hace un poco más reciente, en estos últimos cuarenta años. ¿Cuánto de algunos gobiernos que muy marcadamente hicieron retroceder la industria nacional, después costó, con nuevos gobiernos, que le dieron impulso, costó hacer girar otra vez la maquinaria?
GV: Sí, cuesta, cuesta, porque si dejás de hacer inversiones, perdés un salto tecnológico. Te perdiste una etapa y vos tenés que estar al día, tenés que ir a la etapa siguiente sin haber transitado la anterior y eso tiene costo.
MC: Siempre aprendí, con ustedes, escuchándolos, que apagar una máquina es fácil, es un botón. Pero después, encenderla, no es un botón, sino que requiere procesos.
GV: Y quizás, como la tecnología avanza quizás requiere incorporar nueva maquinaria, nuevos procesos. Hoy nos estamos preguntando en qué puede desarrollarse la inteligencia artificial en cada uno de los sectores. También me lo pregunto.
MC: ¿Cómo te imaginas esa sinergia entre la inteligencia artificial y la industria metalúrgica?
GV: Bueno, te voy a decir, el ejemplo del ascensor es lo que primero que pienso y ya estoy evaluando, por ejemplo, la inteligencia artificial en un ascensor puede implicar que, antes de que visite el técnico, o haya una avería, tengamos hecha la evaluación, y que ya te mande, cuál es el problema, y vos ya vayas con el repuesto. Antes de que se pare el ascensor.
MC: Buenísimo. Ah, que ya te avisé que viene la avería.
GV: Exacto.
MC: Eso, eso es fantástico, te digo, porque lo que hace es, primero, abaratar costos de procesos.
GV: Pero también da una solución integral, la calidad del servicio y baja costos. El tema es la implementación requiere un proceso y estamos pensando, y abriendo la mente, para ver cómo, cómo llevarlo adelante.
MC: Gerardo, te pregunto, por último, y me gustaría que dejes este mensaje, ¿qué significa ser industrial metalúrgico, pensando en la Argentina?
GV: Significa sentirse una persona que aporta a la sociedad, que podés desarrollar una idea, que podés llevarla adelante, que podés trabajar por el bien común de la sociedad desde tu lugar, desde cada lugar que cada uno. No solo por la responsabilidad de que vos tenés, tenés colaboradores, tenés una empresa con 80 trabajadores, con tus colaboradores. Sino que también aportás, desde tu producto, aportás una solución, con el tema del ascensor, tengo el desafío de llevar confort para transportar a las personas, que sea con calidad, que resuelva problemáticas de accesibilidad; sentir que, desde tu profesión, podés aportar a la sociedad, y aportar también, desde el punto de vista de mano de obra, de trabajo, y de soluciones innovativas.
Si lo perdemos va a ser muy difícil recuperarlo, porque para que un joven decida estudiar la carrera de ingeniería, tiene que verificar que hay oportunidades laborales y es probable que, si esto se profundiza, este ambiente anti industrial que parece que se vislumbra o que no favorece la industria, va a haber menos vocaciones de carreras técnicas y de ingeniería.
MC: Gerardo, un placer haber compartido este espacio con vos, un gusto conocerte.
GV: Gracias.